
El punto del partida de un proyecto es la idea que yace en la parte profunda de la persona que quiere construir, las palabras que ponen de manifiesto la voluntad de hacer una obra ya contiene la semilla de la obra. Pero es semilla ha de crecer y ser alimentada desde el trabajo de el principio de la psicogenesis, el pricipio reciproco de la psiquisidad de la materia y la la meterialidad de la psiquis; toda tiene un semilla psíquica que ha de alimentarse para que se constituya el espiritu de la obra que finalmente se materializa y perdura durante toda la vida.
Este ente vivo que es una obra; sea arte, poesia, cuento,pintura, escultura, arquitectura toma un grado de sacralidad segun el espiritu y la fuente que lo alimente.
No vasta con que la geometría sagrada se inscriba en sus lineas, ha de diseñarse desde la escenciad el alma del ser que la habitara, ha de ponerse en la obra aquel don, aquella cualidad sin nombre del ser profundo de quien desea recorrer una casa como quien recorre los pasillos de su alma.
